1
Define las pautas visuales
Anota el tema, el movimiento, el ambiente, el encuadre, la relación de aspecto y el destino previsto antes de abrir cualquiera de las dos herramientas. Unas pautas breves permiten comparar de forma justa y evitan que una interfaz pulida oculte una idea poco clara.
2
Haz la misma prueba creativa
Usa un prompt representativo y, cuando sea posible, el mismo material de origen. Compara el primer resultado utilizable, no solo la vista previa más impresionante, porque un flujo de trabajo que exige muchos intentos puede anular su aparente ventaja de velocidad.
3
Mide el trabajo que queda por hacer
Comprueba cuánto queda por recortar, redimensionar, ajustar el prompt, sincronizar el sonido y preparar la exportación. La herramienta más rápida es la que deja tu proyecto más cerca de estar listo para publicar, no simplemente la que genera antes la primera imagen.